Cuentos con EHIO

heubestadonaturaldelascosas

Cuando tenía diez años y me pasaba los recreos deambulando por el patio con los demás inadaptados que, como yo, no jugaban al fútbol, nos asociábamos para planear fantásticas empresas que nunca llevábamos a cabo, como cavar un túnel para llegar a Australia, apilar barro hasta construir una casa, o simplemente escalar la valla y escaparnos del colegio. Un día, un amigo sugirió: compremos un coche que pueda volar y vayamos a la Luna en viaje de ida y vuelta. Otro replicó: el problema es que, si sacas el coche al espacio, al volver a la tierra se estrella y se rompe. Y añadió otro: además hay que tener cuidado con los tornados, que si vas volando y te metes en uno de ellos, te quedas sin el coche. Entonces, un cuarto dijo: si estás dentro de un tornado y miras hacia arriba, puedes ver las estrellas aunque sea de día, tu vista alcanza hasta el Cielo y, si tienes suerte, puedes ver a Dios. Yo, para impresionar a mis amigos, añadí: un día iba caminando y vi salir el dedo de Dios de entre las nubes.

Eso es imposible, concluyeron los demás.

Si recuerdo todo esto es por el primer relato de El estado natural de las cosas, una colección de un tal Alejandro Morellón, otro escritor de mi edad, de esos que leo por envidia. No pensaba escribir nada sobre su libro, pero paseando por Ámsterdam vi que había una empresa llamada EHIO cerca de Leidseplein y me hizo gracia. Entonces, me esforcé por recordar sus relatos, pues el libro no me dejó poso, como por lo visto también sucedió a Tongoy, que recogió una impresión parecida (aunque mucho más sobrada) en Goodreads. Es verdad que, mientras hacía repaso mental de las historias, sólo pude recordar cuatro: la del huracán, la de las manos cortadas (que me recordó sospechosamente a cierta historia contenida en 2666; el fantasma de Bolaño parece recorrer la obra de toda la generación de los ochenta), la de la granada, y la del tipo que se cae al techo, la mejor por paliza. ¿Cuántas pajas se habrá cascado Morellón delante del Chaturbate para hacer algo tan creíble?

Me dio cierto gusto leer este librito, pues estaba escrito con mucha competencia: muy bien revisado, no faltaba ni sobraba una palabra. No es poco. Me lo tomé como El cielo de lima, de Juan Gómez Bárcena: una obra para practicar, un ensayo, una prueba. Por eso los temas son tan jodidamente aburridos, me dije: están reservándose los buenos para cuando tengan más experiencia como escritores.

Eso espero, porque si no…

 

Anuncios

Un comentario sobre “Cuentos con EHIO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s